Hace unas semanas escribí un microrelato para el concurso de 3sesenta. Eran días duros de trabajo en la tesis. Estaba muy cansado de estudiar y necesitaba desconectar. Escribir por placer era una buena manera de desconectar, y este concurso la excusa perfecta. Añoré, como cada día, la playa, la arena y el sol. Estaba en mi cuarto en Madrid, lejos de cualquier sitio en el que desease estar, me puse música, cerré los ojos e intenté relativizar que con la actitud necesaria, hoy siempre es verano.

Microrelato: Free

Como tantas otras veces, vino a mi mente ese viaje perfecto,  surfeando en bañador con olas increíbles, a solas en el pico, rodeado de palmeras en un lugar tan bonito que sólo el mero hecho de recordarlo pone un brillo especial en mis ojos.

Me gustaría que tantísima gente estuviese dentro de mi cabeza ahora, compartiendo este momento mágico. Quizás no lo disfrutasen tanto como yo lo hago, porque interpretar este pensamiento es casi un estado mental. Muchos de vacaciones mientras yo, trabajando por ser libre.

Demasiadas tardes de verano estudiando sin saber por qué. Quizás para alimentar el ego. Quizás como camino a la libertad. ¿Qué quieres hacer con tu vida?

Mea culpa por los fantasmas que resurgen una y otra vez dentro de mí. El desapego debería ser para las cosas, para las personas, ¿para los sueños?

Tengo fuerza para dejarlo todo atrás, incluyendo las barras del bar. Me persiguen los recuerdos. Es la búsqueda de esa identidad perfecta, como quien busca el viaje puro, naturaleza y surf, que cuando salgas del tubo no hagan falta las palabras sólo esa sonrisa pícara, victoriosa, humilde pero orgullosa. Ese es el objetivo, que la vida sea un buen tubo.

Fin.

Diego Santos

No gané, pero dedicarme a mi mismo esa tarde, fue el mejor premio. Hacía siglos que no escuchaba esta canción!

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