Primeramente quiero darte las gracias por visitar este proyecto en el que estoy poniendo todo mi cariño. Se trata de un lugar en el que trataré de reflejar una serie de pasiones intelectuales y personales, poniéndolas a disposición de aquel que puedan resultarle útiles, interesantes o entretenidas.

Soy completamente consciente que es un camino arduo y duro el que emprendo. Pretendo hablar de sociología del turismo, del deporte, del consumo (…) en un campo muy concreto, el mundo del surf; en el que intuyo que casi nadie sabe muy bien ni lo que significa la sociología.

Sé que con mi definición breve y generalista me ganaré enemistades entre compañeros, pero yo que soy más de poner ejemplos que proponer definiciones, podría decir que la sociología trata de comprender la sociedad de la misma manera que un psicólogo trata de comprender a los individuos. Ellos están un poco locos por el yo, superyo y el ego, mientras que nosotros lo estamos por la socialización, la desviación, la construcción social de la realidad y por tratar de dar una explicación a todo lo que nos encontramos por la vida que implica a más de dos personas (sí, esa es la diferencia, psicología = un individuo, sociología = más de dos). Lo bonito de la sociedad es que es dinámica y no es difícil encontrarse con “nuevos campos” de estudio; yo, por ejemplo, digo que voy a hablar de la sociología del surf y me quedo tan ancho.

Desde un punto de vista más pragmático, es una ciencia adorable pero poco competitiva en la sociedad mercantilizada actual. ¿Qué paradoja no? Unos tíos raros tratan de comprender la sociedad, pero no saben rentabilizar su conocimiento. Si como sociólogos no somos capaces de comprender que en realidad, nuestra sociedad contemporánea está perdiendo el interés en el ¿porqué?, mientras cada vez es más importante el ¿cuánto?, normalmente seguido de un concepto económico como “cuesta” , “ahorro” , y principalmente “gano”, es que no tenemos ni puta idea haciendo nuestro trabajo.

Perdón, he dicho puta. Mi madre siempre me dice que los universitarios no dicen palabrotas. Se ve que han cambiado mucho las facultades desde que ella estudiaba, pero prometo que intentaré reducir al máximo las palabras feas. En este caso era premeditado su uso, ya que supuestamente los sociólogos también estudiamos la comunicación, la hermenéutica y sus implicaciones sociales, sin embargo no somos capaz de ver que nadie entiende lo que decimos. Bueno, eso quiero evitar. Voy a tratar de utilizar lenguaje directo y comprensible salvo cuándo quiera establecer una gran teoría, que como casi siempre será ridícula, preferiré que no se me entienda.

Esperemos que te guste estar por aquí, en las Mareas Vivas. Todavía no te ha quedado claro ¿qué es Mareas Vivas? aquí lo digo de una manera más clarita. Espero.

Recuerda que esta es tu casa,

Un fuerte abrazo

 Diego Santos

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