Era uno de esos destinos de los que todo el mundo hablaba en la playa, de esos lugares que, como sucedía con Indonesia, Maldivas, Filipinas, sabías que te encontrarías con unas olas increíbles. Imaginabas un maravilloso clima tropical con su flora teñida de color verde vida, una cultura isleña, que con sus particularidades y tradiciones culturales, no fallaría a la hora de dotar a sus gentes de un ritmo de vida tranquilo acompañado siempre de una sonrisa infinita.

Foto: Surfline
Foto:Surfline
Foto:Surfline

Reportajes de los mejores surfistas del mundo, acompañados por fotos increíbles de picos perfectos, que te hacían desear buscar inmediatamente cual es la mejor forma de llegar desde tu casa a Saint Leu.

Posiblemente Reunion tenía el futuro más prometedor del Océano Índico para convertirse en la meca europea del turismo de surf. Un idílico destino al que podemos entrar sin necesidad de visado y en el que podemos pagar en Euros. Muy similar a Canarias, pero todavía más exótico.

Un sueño que, de la noche a la mañana, se vio truncado por una concatenación de hechos que comenzaron convertirse en un verdadero problema en 2011 y que nadie supo atajar. Los ataques de tiburón, que históricamente habían sido muy casuales y raramente mortales, se convirtieron en habituales y letales. La razón que confirman los expertos es que una especie invasiva de tiburones, los tiburones sarda, considerada como una de las más agresivas encontró en las aguas de esta isla un hábitat perfecto, sin que nadie se lo hubiese esperado.

Las razones para que este tiburón encontrase acomodo en la cadena trófica de estas aguas son varias. La mala planificación de algunas iniciativas de desarrollo turístico y sus vertidos directos al  mar, la creación de una reserva marina en 2007 para proteger el sistema coralino y algunos cambios en la regulación de la pesca tradicional terminaron por convertirlas el paraíso perfecto para los tiburones. Dando lugar a aumento exponencial su población hasta el punto que algunos expertos han clasificado la situación como plaga.

Tan dramática era la situación, que se tomó la drástica decisión de prohibir cualquier tipo de actividad recreativa que se desarrollase en el mar. De la noche a la mañana, el surf se había convertido en ilegal.

El paraíso del surf, con cada nuevo ataque se estaba convirtiendo en un auténtico infierno. Todos éramos conscientes de que algo no iba bien, existía ese run-run cada vez que leías en prensa sobre un nuevo ataque, pero nadie se había parado a pensar demasiado qué pasaba realmente.

Un problema que dura muchos años, cuenta con muchos muertos y al que ningún periódico generalista prestó atención hasta el famoso comentario de Kelly Slater en Instagram del pasado año, en el que abría la puerta a una eventual matanza selectiva de tiburones para solucionar el grave problema de Reunión, ya que las otras propuestas no parecían estar solucionando el problema.

Como era de esperar, en el país de yo sé de todo y yo lo hago todo bien, no tardaron en aparecer multitud de expertos y ecologistas que le dieron palos por doquier. Lo típico, periodistas, tuiteros o cuñados de los que todo tienen que saber. Muchos pese a no leer más allá de n titular, no tienen reparo en crear un discurso lleno de palabras bonitas, pero vacío de argumentos.

El mundo esta muy podrido y a todos nos amargan las injusticias. Pero eso no justifica la existencia de moralistas de postín, que sacan pecho al defender a los animales porque no tienen voz; incapaces de considerarse víctimas de la manipulación de un lobby que genera millones de euros. Si, la ecología genera beneficios, no eres mejor persona por pagar la cuota de Greenpeace. La vida no es un campeonato, aunque a veces lo parezca, si luchas por un mundo mejor, genera conocimiento, aporta ideas o soluciones sostenibles, pero no llenes tu boca de moralismo barato. Yo no me voy a callar por complacer. Analizando la situación,  me parece menos cruel una reducción de ejemplares en Reunión, que joderle la vida por completo a los delfines permitiendo que malvivan en el zoo de Madrid.

No soy un insensible, intento ser congruente. Está muy mal matar tiburones, como está fatal explotar a seres humanos para hacer más ligero nuestro smartphone. ¿Dignidad humana o tecnología occidental? Llámale tecnología, alimentación o moda. Ya sabemos quién ganó la batalla. Es imposible no sentirse culpable en este capitalismo salvaje en la era de la posverdad.

Para los que nacimos en la costa estar lejos del mar es tremendamente duro, no puedo imaginarme cual será el sentimiento cuando lo tienes delante y no lo puedes tocar. Miles de padres españoles sufren cada noche cuando sus hijos adolescentes salen de fiesta pensando que algo malo puede pasarles. Escalofríos me dan al imaginarme la angustia de esos padres que saben que su hijo se escapa de clase, arriesgando tan jóvenes su vida,  simplemente para ir a surfear.

Que tu hijo nunca vuelva, duras palabras de unos temores que deberían ser recuerdos de otra época, cuando la vida era en blanco y negro y teníamos dictadura o guerra. No hace tanto que Francia estuvo ocupada por los nazis, aunque no todos se sometían, miles de jóvenes arriesgaban su vida enfrentándose al Gobierno colaboracionista de Vichy, formando la ressistance française que fue mundialmente conocida. Hoy en este departamento de ultramar también hay unos jóvenes que no aceptan su privación de libertad. Son la resistance contemporaine que arriesga su vida por un puñado de olas y pasiones.

No saldrán en grandes medios generalistas, pero con cariño queremos visibilizar su sufrimiento. Entrevistamos a Thomas Técher, uno de estos jóvenes que no se somete a vivir de espaldas al mar, como le dictan las normas vigentes.

Nos cuenta la dureza de su día a día:

¿Cuantos años tienes? ¿Cuántos llevas surfeando?

Tengo 20 años, he surfeado muchas veces, practico principalmente bodysurf y bodyboard y algo de surf.

¿Cual era tu relación con el océano y con el surf antes de la primera prohibición? ¿Pasabas mucho tiempo en la playa y en el agua?

Antes de la primera prohibición, yo todavía era un niño. En aquel momento iba mucho a la playa con mi familia, nos pasábamos allí el día, yo estaba siempre buceando con mis gafas y tubo buscando peces, también jugaba en las olas, como cualquier niño, pero en aquel momento todavía no surfeaba.

¿Cuando empezáis a ser conscientes de que hay demasiados ataques? Las fechas indican que todo fue muy rápido, ¿se intuía que podía haber una superpoblación de tiburones? 

Fue en 2011 cuando comenzamos a tener una serie de ataques seguidos en el lado oeste de la isla. Nos preguntábamos si la reserva marina que se instaló en esta costa, podría ser la causa que atraía a la costa a los tiburones que ya no eran pescados por el hombre. Pero nunca nos imaginamos que esta serie de ataques no se detendría. No se tomaron precauciones y cuando empezaron estos ataques, no estábamos listos.

Cuando llega la prohibición… ¿Como son los días siguientes?

Cuando se estableció la prohibición, yo todavía no surfeaba, pero era incapaz de comprender que ya no podía ir al mar a bañarme. Todos estábamos muy sorprendidos, los surfistas, los nadadores, nadie podía imaginar que un día, nuestra isla se vería privada convivir con el océano.

¿Cómo reacciona la gente?

Algunos dejaron de ir al mar, pero muchos no pudieron aceptarlo y, por lo tanto, continuaron buceando, nadando, surfeando… el número de surfistas descendió y continuará haciéndolo mientras esta situación no cambie. Fue un shock muy grande, todos estábamos tristes viendo como en nuestra isla se prohibía interactuar con el mar como hacíamos antes.

En tu instagram veo fotos recientes de bodyboard en Reunion…

Si, hoy existen «resistents»,  y somos aquellos que no podemos evitar ir al mar a pesar de los grandes riesgos. Formamos una pequeña comunidad en cada rincón de la isla, yo por ejemplo vengo de sur, el único lugar en la isla donde la actividad de surf está realmente presente hoy en día y podrías encontrarte surfistas con relativa facilidad.

En el oeste en St Leu y St Gilles es un poco diferente, porque es el área donde ha habido más ataques desde que se inició esta crisis, aunque también todavía hay surfistas cuando las condiciones son buenas; con sol, agua clara y limpia.

¿Cómo es vuestro día a día buscando olas?

A mi me gusta sacar fotos de las olas,  intento ir cuando la marea no está demasiado alta, en una playa de arena negra no muy lejos de mi casa. Hace tiempo que me compré una tabla de surf y con amigos (que surfean desde mucho antes de esta crisis) vamos a surfear en un pequeño arrecife a 10 minutos a pie de la playa que te comentaba. Aunque en realidad, la mayoría de las veces miramos las olas en vez de surfearlas.

¿Tenéis miedo real a un ataque?

La mayoría de las veces cuando estamos en el agua, no pensamos en tiburones, estamos demasiado ocupados en disfrutar del momento, de las olas, del paisaje… Intentamos pensar que todo está bien. Por desgracia esta sensación dura poco. Cuando no nos perturban tiburones, es la policía…

¿Qué os hace la policía?

La policía nos hace salir del agua si nos ve surfeando. A mi me sacó varias veces pero afortunadamente me he librado de las multas. Aunque la verdad no sirven de mucho, he visto a gente salir del agua, pagar la multa y volver a entrar justo cuando se va la policía. Una multa no va a alejar de la olas a un enamorado del mar.

¿Como ves el presente y futuro del surf en reunion?

Antes de la crisis de los tiburones, los surfistas de Reunión representaban casi el 50% del equipo francés de surf, ahora que el surf está prohibido es evidente que habrá una brecha generacional. Nos llevará años conseguir una buena generación de surfistas, pero a pesar de todo el surf no está muerto, todavía hay muy buenos locales que siguen surfeando cuando hay buenas olas incluso sabiendo que el riesgo de ataque de tiburón es alto.

La situación actual del surf actual es dramática, muchos surfistas han dejado la isla para vivir en otros lugares donde el surf es legal, la mayoría de las tiendas de surf han cerrado y las escuelas también… no sé cuántas quedan, pero no debe haber más de 3 o 4 en toda la isla, tal vez incluso menos. La verdad que todavía te encuentras con niños que pese a todo quieren aprender a surfear, pero evidentemente, muchos menos que antes.

Pero no pienses que esta crisis afecta sólo al surf. Las playas en general están menos concurridas que antes, hay menos turistas, e incluso algunos restaurantes de las playas tuvieron que cerrar ante la falta de clientes. Esta crisis está dejando graves efectos económicos negativos en Reunión. Han pasado siete años de crisis y no hemos tenido ninguna solución duradera, mientras que los locales sabemos, por experiencia propia, que la solución correcta sería el regreso de la pesca de tiburón, el gobierno no lo considera así. Sólo queremos un reglamento de pesca, como sucede en todos los lugares del mundo excepto aquí.

¿Os sentís abandonados por Francia?

No nos sentimos abandonados por Francia, peor aún, no nos escuchan. Francia está a 10,000km de la Isla Reunión, y son estas personas quienes deciden por nosotros cuando ni siquiera están aquí para saber o ver la verdad sobre el tema. En Francia, muchas personas creen que en Reunión queremos exterminar al tiburón, porque también esta es la imagen que se han encargado de difundir los medios de comunicación de todo el mundo. La prensa transforma todo, sólo pedimos un retorno a la pesca tradicional, nunca la exterminación de una especie. Vivimos en una isla tropical, constantemente conectados con el mar. Amamos la naturaleza y es una pena que estas personas tan distantes a la realidad de nuestra isla sean las que deciden por nosotros.

¿Como se interpretaron en Reunion las palabras de Kelly Slater sobre la matanza de tiburones?

No creo que Kelly haya querido decir «exterminar al tiburón» en Reunión, pero quería dejar claro que la mejor y más efectiva solución es reducir la población de tiburón sarda.

¿Conocías a Krapo?

Krapo era famoso por su estilo único DropKnee, no lo conocía personalmente, pero Reunion es una isla bastante pequeña, así que cuando sucede una catástrofe como este ataque, nos sentimos todos conmovidos, sabemos que necesariamente alguien cercano estará afectado por la trágica noticia.

Qué le dirías a un español que sentado en su sofá piensa que los tiburones estaban en Reunión antes que los surfistas y que si no podéis surfear ahí que busquéis otro sitio…

Es simple, es verdad que el océano pertenece primero a su fauna, pero la situación en Reunión se ha vuelto así debido a nosotros, al hombre. Antes de esta crisis de tiburones, antes de esta reserva marina que se instalase al lado de nuestras playas turísticas no había tantos ataques, el sarda es una especie de tiburón que se come todo y hay demasiados aquí, desequilibra el estado natural que había antes de esta reserva.  Yo creo que se ha llegado a esta situación por culpa del ser humano, por eso debe ser el ser el hombre quien repare esta situación.

Diego Santos

Fotos Surfline

Artículos relacionados:

¿Porqué hay que matar tiburones en Reunión? Intervención en Hemisferio Surf Radio

Slater el rey matatiburones

3 thoughts

  1. La verdad que no sabía tan detalladamente de la magnitud del marrón que tienen en reunión, y creo que si no hay medios que permitan la convivencia de tibus y humanos,tendran que tomar medidas que garanticen la seguridad sin exterminar a nadie…

    1. Si, estoy de acuerdo que la palabra exterminar es muy brusca, pero «controles poblacionales» se hacen en muchas ocasiones y no se monta este revuelo! Yo no veo un control poblacional aleatorio de salir en barcos a cazar tiburones, y la típica imagen de todo lleno de sangre. Veo un control estudiado por biológos interviniendo sobre ciertos ejemplares y destinándolos al estudio, alimentación humana o animal…

      Sigo pensando que es peor que en pleno siglo XXI existan zoológicos, que una intervención puntual sobre un problema puntal, del que el hombre parece ser el máximo responsable!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.