Hoy es el día de Santa Cecilia, patrona de los músicos. Últimamente la música es un tema recurrente en mis escritos. La verdad que yo trato de contar historias, porque ritmo, cero.

Os voy a contar un secreto, y es que aunque tenga el solfeo bastante olvidado, mis dos abuelos fueron músicos. El Santos, además de Director de Orquesta, era un virtuoso con la flauta travesera.

Con unas pequeñas modificaciones sobre el original del 9 de Septiembre de 2014:

ROCK STAR

-Estoy en Madrid, que vine a un concierto. ¿Nos vemos?

– Claro. Dime sitio y hora.

– 21h. Pez gordo.

– ¿Ya? Venga me ducho y voy.

Chanclas, pantalones cortados y una de mis camisetas de la suerte. Como es color verde militar, no se nota mucho que está súper vieja.  Pero las camisetas de la suerte, como los viejos rockeros, no se pueden jubilar nunca.

En el pecho, con unas letras doradas y negras, pone “ROCK STAR” el pretencioso diseñador de Inditex no podría ni imaginar que el destino de esta prenda sería el de  acabar vistiendo a un tipo con voz de camionero y ritmo de ganso como yo.

La elegí como declaración de intenciones. Imaginé el Pez Gordo como un garito modernito, lleno de gente guapa, que se toma unas cervezas previas a un concierto molón.

Por el camino, mientras me bebía una lata, las callejuelas me regalaron increíbles panorámicas. Se hacía de noche, y las calles empezaban a oscurecerse según su orientación, ya que una preciosa luna llena iluminaba parte del camino. Estaba tan hermosa y grande, que según  la perspectiva, parecía que  podría tocarla si me subiese a uno de los tejados abuhardillados del Madrid de los Austrias.

Era feliz. No necesitaba más. Bueno si, que me hicieran compañía durante el trayecto. Hay gente que inmortaliza momentos con fotos. Yo prefiero decirlo. Por eso cogí mi móvil y se lo contaba al mundo por audios de Whatsapp.

Cuando llegué, el Pez gordo cerrado. Resulta que el concierto no era allí. El concierto era de un tal Leon Russell en el teatro Lara. Mi ignorancia musical no ubicaba a este artista en el espacio, ni tiempo.

– ¿Qué es rollo Chick Korea? (pregunté)

– No, este es teclista de verdad.

Nos fuimos al bar más cercano. Palentino, ponía el cartel. Yo que a veces quiero añadirle un halo romántico a la vida, me imaginé que el nombre era porque su dueño fue el primer vecino de tal localidad que llegó a Madrid.

En el bar había mucha gente. Había bastantes viejos. Contrastábamos. Rock Star y Blues Man.

Gregorio acudió a la cita como recién salido de “Ernies Country” con su mítico chaleco negro, su barba rojiza y su cara de tener siempre razón. Puro look Showbiñas.

Había pasado un año desde la última vez que nos vimos, chocamos nuestros vidrios para que siempre nos una la buena música y porque el bar de enfrente tenga siempre cerveza muy fría.

grego

-Dieguitooooo!!!! Qué haces aquí.

– Cooooñoooooo Piiiil!!!! No me lo puedo creer!!

Sólo hay una cosa en mi vida que me hace más feliz que los reencuentros, y es que sean inesperados. Coincidir con alguien en un sitio tan aleatorio como el de ayer, hace que la nostalgia se adueñe de mi y que mi alma quiera llorar de la alegría. Mi yo místico eclosiona porque sabe que en el universo todo sucede por una razón.

Estuvimos hablando de los viejos tiempos. Cómo nos conocimos en Lovaina, cómo nos hicimos amigos en extraño viaje a Amberes y como la liamos parda en el I love Techno.

Yo soy muy malo con los números. Pero pronto acordamos que habían pasado 7 años desde la última vez que nos habíamos visto. Aunque por su cutis habían pasado como mucho 7 meses y por lo rápido que nos volvimos a reír parece que no habían pasado ni  7 días.

Me sorprendió que se interesase por mi vida y que me preguntase por mis historietas en Asia. Yo que suelo ser de monopolizar conversaciones, en esta ocasión prefería callarme, escuchar y aprender. Esta chica sí que tiene historias. Su vida en si es inspiradora, y lo que sus ojos han podido ver son historias que muchos no queremos ni imaginar.

Si algo ha pasado en estos siete años, es que Pilar ha dejado de ser periodista, para convertirse en una excelente reportera de Guerra. Se dice pronto, pero ella nos cuenta desde el terreno los conflictos más salvajes y las injusticias más aberrantes, realidades que merecen ser contadas aunque ante ellas otros sólo podamos avergonzarnos y cambiar de canal.

Está de paso por la ciudad. En unos días se va a Irak y me alegra profundamente la ilusión con la que me lo cuenta. A mi lo que verdaderamente me da pena es que por desgracia, en este mundo de locos, trabajo en su especialidad nunca le va a faltar.

pils

Recordaré este día con mucho cariño. Me ha encantado veros y sobretodo veros sonriendo, que en el fondo es lo único que importa en esta vida.

Por cierto, he decidido que la camiseta de viejo rockero se jubila, que con lo de ayer, ya cumplió.

Hasta siempre, camiseta de la suerte.

rock star

Diego Santos

 

 

2 thoughts

  1. Q ilu esa fotooo!! A mi tb me encantan los reencuentros! :))) besitos desde el exilio! Jeje a ver cuando coincidimos 🙂 muak muakk

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