Después de varios días de un radiante sol primaveral y unas temperaturas perfectas para disfrutar de las terrazas, la ciudad amaneció, ayer 28 de mayo, con bochorno; si uno se fijaba bien, ya a medio día podía ver unas nubes negras que asomaban por la sierra.

Uno que ya lleva varios años por aquí, observando la misma estampa con relativa asiduidad, ya que tampoco es que llueva mucho en Madrid, sabe que por ahí llegan todas las tormentas a la capital.

A veces hay una mística extraña entre acontecimientos sociales y climatología, y hace que personas como yo, veamos clarísimamente que la madre tierra ayer quería mimetizarse con el ambiente futbolero previo de la final de la Champions; ¿he dicho ya que hacía bochorno?

Como todos sabemos, porque es imposible no saberlo, jugaban los dos equipos de la ciudad de Madrid en un duelo muy especial, con aires de revancha para el Cholo y como regalo divino para Zidane. Fuerza y contundencia contra clase y visión de juego. A no, que están retirados como futbolistas y ahora son entrenadores. ¿Entonces quiénes son los protagonistas de verdad?

Sea como sea, un derbi es un derbi. Indios contra vikingos, eso siempre trae tormenta y la trajo. Llovía mientras los menos futboleros, o los románticos que cantamos: “ser de los que ganan es muy fácil ….  uUUoOoo…. ser del Deportivo me parece mejor…”, nos dedicábamos a otras cosas.

Yo, personalmente no olvidaré nunca en mi vida este día de la final madrileña, ya que fue mi debut. No soy un canterano que juega la final del torneo por clubes más importante del mundo, pero soy un humilde sociólogo que dio su primera charla de surf ante un público especializado; compartiendo escenario con personas muy influyentes en el panorama nacional; y eso, para mí, es jugar Champions.

La hora era muy mala, y aun así la sala estaba prácticamente abarrotada. Se nota que en Madrid hay hambre de cultura surf y eso se agradece. Porque el surf no son sólo olas. Es una filosofía de vida, una manera de entender las cosas, dónde ir a surfear es importante, pero no lo es todo. Tampoco lo es todo surfear bien en un campeonato. Lo más importante no es sólo la performance en la ola, hay muchas más cosas. Remontar, leer el mar, situarse en el pico y sobretodo distinguir cual es la ola buena y, que te cuadre que sea cuando tienes preferencia. Elegir es un arte tan importante como saber caer una maniobra compleja.

diego santos madrid surf film festival

Incluso cuando llevamos meses trabajando en proyectos de surf sin movernos de esta ciudad sin olas, la vida nos regala momentos increíbles como el de ayer, en el que un antiguo matadero, reconvertido en centro cultural, se convirtió, en el epicentro nacional del surf. Con motivo de este festival, se congregó a orillas del Manzanares mucha gente comprometida con la cultura surf y con ganas de remar entre todos en una misma ola, sin saltadas, compartiendo una pasión. Un sueño compartido por la mayoría de presentes, el de querer estar cerca de las olas y que muchos posponemos por trabajo o simplemente porque nos falta el coraje para dejar lo seguro y arriesgar.

Quién sabe, quizás haber participado en el Madrid Surf Film Festival, pueda ser el catalizador que me lleve a una nueva aventura. O quizás no, puede que el éxtasis que siento hoy sea efímero y el año que viene siga por aquí. Tome la decisión que tome, espero que al menos sea con la completa convicción que es lo correcto y la que más me aporta como persona.

Las olas en el mar son como las opciones de vida; las hay pequeñas y grandes, buenas y malas. Afortunadamente son infinitas, pero la misma ola no se puede coger dos veces, por eso hay que elegir bien. Remar fuerte o dejarla pasar, consciente que una vez que rompe en la orilla, esa ola nunca vuelve, es el fin.

Diego Santos

PD: Puedes ver la charla pulsando aquí: El surf olímpico 

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